viernes, 4 de abril de 2008

SAFE PANIC ROOM JMAP


Hoy tanto en la vivienda como en la oficina o empresa se impone tener una estancia segura que garantice sin reservas la integridad de las personas refugiadas. Para tal fin existen diferentes métodos; Aquí nos ocuparemos de los mas sencillos y económicos y que garanticen la seguridad hasta el momento de la llegada de la policía. JMAP ha desarrollado un método que consiste en la instalación de placas de acero de 4 mm. De espesor y de un metro por ochenta centímetros. Estas planchas están soldadas entre si formando un blindaje tanto en paredes como en suelos y techos. Posteriormente se coloca un mallazo para poder enlucir encima con un yeso armado con fibra de vidrio. El acabado final es el de una pared lisa normal, por lo que cualquier dormitorio de la vivienda es susceptible de acorazarse, consiguiendo una ventaja, la disminución de los estados de ansiedad al estar en un entorno conocido y habitual. En el vano de la puerta se colocan ángulos antipalanqueta en donde se recibe una puerta blindada. En el caso de haber una ventana al exterior, esta se sustituye por otra con persiana metálica motorizada. Los engranajes del mecanismo de la persiana hace de cierre e impide el forzado de la misma. En el interior se dota de los medios oportunos para poder realizar una llamada al exterior sin depender de la línea telefónica. Esto se consigue con un teléfono celular al que se le puede dotar de anti inhibidores Se debe colocar un detector de presencia que es el responsable de avisarnos en caso de cualquier intrusión. Se instalan instalaciones independientes de las generales, para así garantizar su funcionalidad. Uno de los mejores métodos, cuando se dispone de espacio y medios es disimular o ocultar la entrada, camuflándola como un elemento más de la decoración de la oficina o estancia a blindar. En caso de asalto o intrusión se acude lo más rápidamente a la estancia acorazada. Se cierra la puerta que en su interior dispone de un sistema de anclajes que impide su forzaje. En caso de intentar golpear con un mazo para abrir un butrón o agujero se encuentra con las planchas de blindaje haciendo imposible la entrada por ese procedimiento. En caso de intentar realizar un corte con sopletes oxígeno acetileno. El revestimiento de yeso armado disipa el calor y la chapa se deforma, pero al disiparse el calor por el yeso con fibra hace imposible el corte. En cualquier caso cualquiera de estos intentos de forzar la cámara acorazada, requiere tiempo, que es lo que los asaltantes no tienen. También es importante hacer saber a los intrusos que se ha dado aviso a la policía por lo que no disponen de tiempo para intentos en cualquier caso fallidos.

domingo, 23 de marzo de 2008

CAJA FUERTE PARA PERSONAS

CAJA FUERTE PARA PERSONAS
TRAS EL ASALTO al chalé de Valencia en el que el dueño mató a dos ladrones, surge una realidad apenas conocida. Empresas de seguridad fortifican viviendas con una habitación teóricamente inexpugnable: paredes de hormigón y acero, puerta acorazada, sistema antigases...
ANA MARIA ORTIZEl empresario, casado y con hijos pequeños, tiene tanto miedo de que entren a robar en su casa que se disfraza de pobre. Si acude a trabajar a la empresa de la que es dueño sin chaqueta ni corbata y al volante de un discretísimo Smart es para ocultar cualquier signo exterior que pueda delatar su cómoda posición económica. Aún así, ¿quién le dice que los cacos no huelen su dinero? Su preocupación por tener que vérselas algún día como Francisco Ramírez, el empresario de Canals (Valencia) que el pasado 4 de enero se enfrentó a los atracadores que asaltaron violentamente su chalé a punta de pistola, es tal que hace poco llamó a una empresa de seguridad para pedir ayuda extra. Quería que le montaran en el sótano de su chalé, ubicado como el de Ramírez en una urbanización levantina, una estancia acorazada similar a la que retrata la película estadounidense Panic room, protagonizada por Jodi Foster. Una habitación del pánico, o cuarto seguro como se conoce en el sector, donde encerrarse con su familia ante la más mínima sospecha de que un extraño ha puesto un pie dentro de su parcela. Una fortaleza inexpugnable. «Un habitáculo de unos 10 metros cuadrados, con paredes de hormigón y acero de 25 centímetros de grosor, puerta acorazada y hermética para evitar que te ataquen desde fuera con gases y con un sistema de apertura rápido y fácil, como la huella dactilar...». Así es el prototipo más sofisticado de una de estas cámaras blindadas, descrito por Jorge García, gerente de Select Global Security, la empresa que ultima el cuarto seguro del aterrado empresario levantino.

En su interior, el inquilino cuenta con un teléfono fijo y un móvil con cobertura para ponerse en contacto con la policía.Un generador eléctrico se encarga de asegurar el funcionamiento del sistema de ventilación y desde unos monitores se controlan todas las cámaras de la residencia. Algunos de los cuartos seguros instalados en EEUU, padre del invento, incluyen un sistema de megafonía para que el dueño de la vivienda pueda comunicarse con los asaltantes. Su objetivo es proteger la integridad física de sus moradores hasta que llegue la policía.
La existencia de estas habitaciones del pánico, cuyo precio puede oscilar entre los 6.000 y los 60.000 euros, no es una rareza en nuestro país aunque la confidencialidad sobre el asunto que exigen sus dueños hace que lo parezca. No existe, por supuesto, informe que los contabilice. Sólo Select Global Security ha atendido a una decena de clientes que querían hacerse con una de estas cajas fuertes para personas. Como aquel empresario, dueño de 50 clubes de alterne, que colocó la puerta de entrada camuflada tras el fondo del armario de su propio dormitorio. Para que se abriera la cámara había que encender una luz, colocar la puerta del ropero en determinada posición y apretar un botón. Building Confort, empresa dedicada a dotar con sistemas domóticos casas de lujo, lleva sólo dos años funcionando y también ha puesto su tecnología en otras dos.
Si a nivel internacional ha trascendido que artistas como Madonna y Paul McCartney o mandatarios como la reina Isabel de Inglaterra tienen cuartos seguros en sus residencias, en España es cosa de industriales, empresarios, delegados de grandes multinacionales o futbolistas. «A cualquier persona con riesgo real, un experto en seguridad siempre le recomienda que tenga uno», dice José Antonio Martínez, presidente de la Asociación Española de Directores de Seguridad. «En España, un país con importantes antecedentes de terrorismo, existen desde hace tres décadas. Eran minoritarios entonces pero grandes industriales y políticos en el País Vasco los tenían», asegura él.
La proliferación de estas habitaciones del miedo, que además de para protegerse durante un atraco son usadas como gigantes cámaras de seguridad donde guardar voluminosos objetos de valor, es un síntoma extremo del creciente clima de inseguridad del que se hacen eco las encuestas. En la realizada este año por el Observatorio de la Seguridad, un 60,4% de los hogares españoles afirmaba sentirse inseguro. En 2003 eran el 50,9%, casi un 10% menos.
VIOLENCIA GRATUITA
En ello, según los expertos, ha influido mucho la desconfianza sembrada tras el 11-M, pero sobre todo la irrupción en nuestro país de mafias extranjeras, especializadas en atracar viviendas, sin escrúpulos y habituales de la violencia gratuita. «Nos enfrentamos a una delincuencia muy profesional y despiadada, que no tiene problemas en matar. Europeos del Este y colombianos fundamentalmente, altamente cualificados, con formación militar, expertos en el manejo de armas... La mayoría incluso tiene experiencia en combate», explica Miguel Angel Abellán, jefe de Seguridad de Global Security.
Por eso, ante un robo en casa, los encuestados por el Observatorio de la Seguridad aseguran que les preocupa más que los ladrones los agredan y encontrarse con ellos que los posibles destrozos o la pérdida de objetos con valor sentimental. Así las cosas, la instalación de alarmas y sistemas electrónicos de seguridad se ha convertido en un lucrativo negocio que desde 2000 crece a un ritmo del 30% anual. En 2004 el sector facturó 615 millones de euros sólo en esos conceptos. Más de la mitad de los españoles, el 55,3%, tiene una puerta blindada o acorazada; y el 15,7%, alarmas.
De poco le sirvieron éstas a los Van Der Veen, nombre supuesto de un matrimonio holandés que a los 40 se ha permitido el lujo de vender todas sus negocios en Holanda para retirarse a vivir plácidamente en la soleada Alfaz del Pi (Alicante). Los ladrones que hace año y medio se llevaron su flamante Mercedes, entre otras posesiones, no tuvieron problema en sortear las alarmas (a veces basta con un inhibidor de frecuencias) y sumirlos en un profundo sueño a base de gas. Tras aquel traumático episodio, decidieron convertir su propio dormitorio en una habitación del pánico. Blindaron puerta, cristales y ventanas e instalaron en el cuarto monitores conectados a las cámaras del jardín. Cuando hace seis meses asaltaron de nuevo su propiedad, los Van Der Veen no salieron de su fortaleza-dormitorio hasta que llegó la Guardia Civil. No son los únicos que todas las noches duermen en una cámara acorazada. Blindar la habitación se ha convertido, a decir de las empresas de seguridad, en el mejor somnífero para los que tienen miedo a ser atacados durante el sueño.
Los jubilados europeos que residen en la costa española, por lo general confiados y con un alto poder adquisitivo, son un reclamo para las bandas que operan en nuestro país. De los 425.000 hogares que según Unespa, la patronal de las empresas de seguros, fueron desvalijados el año pasado en España, la mitad se encontraba en la Comunidad Valenciana, Cataluña y Andalucía.
Paradójicamente, pese a que la sensación de inseguridad aumenta año tras año, los robos disminuyen. En 2003, las viviendas atracadas fueron 460.000. Los datos del Observatorio de la Seguridad así lo confirman. España, donde un 16,4% de las viviendas ha sufrido un robo o intento de robo alguna vez, es el país con menos domicilios allanados de la Unión Europea, donde la media se sitúa en el 20%. Los británicos con un 29% de sus viviendas asaltadas se llevan la palma seguidos de holandeses (27%), franceses (19%), suecos (18%) y polacos (18%).
Según han detectado las fuerzas de seguridad, en España operan 542 bandas organizadas, muchas de ellas dedicadas al robo a gran escala de chalés y viviendas de lujo. Una de las últimas desarticuladas, en diciembre pasado, había saqueado 250 chalés en urbanizaciones del Norte y el Oeste de Madrid. Estaba formada por albaneses.La que el 9 de noviembre pasado irrumpió en la residencia de Ignacio Santiago, en la localidad madrileña de Galapagar, llevaba otros 15 asaltos a sus espaldas.
El brutal atraco lo cuenta el propio empresario en primera persona: «Cuando entré en casa me encontré con que cuatro individuos con acento de Europa del Este tenían secuestradas a mi mujer y a mis dos hijas. Nos maniataron a todos y nos pegaron una paliza de vértigo para que les dijéramos dónde estaba hasta el último euro. Luego nos pusieron un almohadón en la cabeza a cada uno.Pensamos que nos iban a pegar un tiro, pero al cabo de 15 minutos, después de destrozar toda la casa, se marcharon».
A día de hoy, la esposa y la hija mayor de Ignacio siguen necesitando tratamiento psicológico. La hija se ha trasladado a vivir a un piso en Madrid y la esposa, incapaz de quedarse en casa sola cuando no está el servicio, se muda todos los fines de semana al domicilio de sus padres. «Hoy, que no hay nadie en casa, me ha llamado ya siete veces porque tiene miedo», se lamenta Ignacio.Por si acaso, él ha desempolvado su escopeta de caza y ahora la tiene siempre a mano. «Para mí, el empresario de Canals es un héroe», dice. Además, se ha integrado en una plataforma que los vecinos de la zona norte de Madrid han fundado para denunciar la inseguridad que sienten. El presidente de la misma, Antonio Olivares, tras sufrir varios robos, ha vendido su chalé y se ha trasladado a la capital. En la verja de la casa unifamiliar de Ignacio Santiago también cuelga el cartel: «Se vende».

viernes, 21 de marzo de 2008

CASAS QUE TIENEN UN BÚNKER DE SEGURIDAD

Son las denominadas `habitaciones del pánico´, que tienen entre cuatro y diez metros cuadrados de superficie en las que las familias se pueden refugiar en el caso de un atraco.

Las alarmas de todo tipo y formas, los circuitos cerrados de televisión y demás tecnología para evitar que roben en las viviendas, tienen un nuevo complemento para garantizar la integridad física de los propietarios de la casa en el caso de ser asaltada por una de las numerosas bandas de murcigleros, ladrones nocturnos, que vienen actuando en la Región. Se tratan de las llamadas `habitaciones del pánico´ que ya ofrecen gran parte de las empresas de seguridad privada que actúan en la Región.

Desde la Asociación de la Región de Murcia de Empresas de Seguridad, su presidente, Francisco Cabrera, y su vicepresidente, José Buendía, aseguran que en los últimos meses se han disparado las peticiones para instalar en chalés búnkers para garantizar las seguridad de las personas. Aunque desde la asociación no quieren dar cifras sobre el número de viviendas de la Región con `habitaciones de seguridad`, se estima que son ya más de cien, sobre todo instaladas en chalés de la costa y en viviendas de nueva construcción de urbanizaciones de lujo.

Aunque cada una de estas ´habitaciones del pánico` tiene sus peculiaridades, el modelo básico puede salir por unos 6.000 euros. Según explica Buendía, estos búnker suelen tener entre cuatro y diez metros cuadrados, cuentan con un teléfono, un sistema de refrigeración independiente y agua. En ellos se ocultarían las víctimas de un robo y podrían avisar del asalto sin que su integridad física corriese peligro.

Estas habitaciones `fantasma` tienen una puerta acorazada camuflada, las paredes son de hormigón y pueden estar recubiertas de metal. Su ubicación depende de las características del chalé y la intención del propietario, pero es común colocarla al final de roperos o en baños. De momento, estas habitaciones secretas no se están instalando en pisos, pero cada vez son más las personas que prefieren invertir en seguridad cuando construyen un chalé de lujo e incluyen un búnker de seguridad.

"Cada vez estanos más concienciados de la necesidad de sentirnos seguros en casa. En Murcia se está generando mucha riqueza y ese dinero atrae a las bandas de delincuentes", afirma Cabrera.

La protección contra los ladrones ha provocado que el sector de la seguridad privada haya crecido un 30 por ciento en el último año. Casi 1.600 personas trabajan de vigilante de seguridad y en la Región hay 138 empresas en el sector, desde las que se dedican a instalar sistemas de alarma, hasta 27 agencias de detectives privados .

UNA ¨HABITACION DEL PANICO¨ EN CASA PARA DENFENDERSE DE MALTRATADOR

Una "habitación del pánico" en casa para defenderse del maltratador
Una asociación de escoltas recomienda a las mujeres amenazadas cómo pueden preparar rutas de evacuación o habilitar lugares seguros en casa
Europa Press Madrid 18/07/2007 2 comentarios + 2 - 0 (2 votos)
La Asociación Española de Escoltas (ASES) recomienda a las mujeres amenazadas por la violencia doméstica habilitar en su casa "una habitación del pánico", un lugar en el que protegerse de una agresión.
Según el presidente de ASES, Vicente de la Cruz, se trata de asegurar que el agresor no pueda acceder a esa habitación aunque tenga llaves del domicilio, le abra la puerta un hijo o incluso si aún convive con la amenazada.
Dicha estancia de seguridad puede ser una habitación o un cuarto de baño, con cerrojos o con algún objeto cercano (una comoda, por ejemplo) con el que la víctima pueda bloquear la puerta para ganar tiempo y pedir ayuda. El 70% de los asesinatos por violencia doméstica en el primer semestre de este año se produjo en la vivienda de la víctima.
De la Cruz hizo esta recomendación durante una charla dirigida a mujeres amenazadas, a las que explicó técnicas para evitar una agresión:
- Especial atención a los momentos "de riesgo": citas judiciales, trámites de separación o divorcio, celebraciones variadas (cumpleaños, Navidad o aniversarios). También cuando la propia amenazada alcanza una cierta independencia y autosuficiencia, que suele irritar a los maltratadores.
- Cuidado con los lugares peligrosos: colegio de los hijos, el lugar de trabajo, la vivienda y los alrededores, las tiendas habituales y los itinerarios para desplazarse a los sitios citados. "Prudencia, no paranoia", recomenda De la Cruz.
- Rutina diaria: alterar, en la medida de los posible, itinerarios y horarios. A la salida del colegio, los niños no deben esperar nunca en la calle y deben ser entregados a la mujer o a la persona que ella indique previamente. Preparar una ruta de evacuación hacia una zona segura, como un edificio público.
- En casa: tener las llaves a mano al entrar y disponer en el móvil de teléfonos de confianza pregrabados y de rápido acceso en el menú. Estos contactos serán los encargados de avisar a las Fuerzas de Seguridad, y no la amenazada, que deberá preocuparse sólo por su seguridad.
Si todo falla y la agresión se va a producir, el ASES recomienda:
- Acondicionamiento de zonas seguras dentro del propio domicilio. Como las habitaciones del pánico.
- Golpes en zonas vitales (ojos, garganta o boca del estómago) que les permitan huir. Nunca arañazos o patadas en los genitales: "las posibilidades de acertar son mínimas", explica De la Cruz

HABITACIONES SEGURAS

El blindaje de un aposento del domicilio para evitar el acceso de los ladrones no es un fenómeno nuevo, pues ya hace años que los propietarios de chalés, sobre todo aquellos situados en lujosas zonas residenciales, vienen instalando puertas blindadas en sus sótanos y bodegas, tanto para guardar bienes de valor como para guarecerse en caso de detectar la presencia de atracadores.Sin embargo, el incremento de asaltos cometidos en viviendas mientras sus propietarios duermen, ha comportado que éstos opten por "bunkerizar" los dormitorios principales, con el objetivo de poder permanecer en una estancia blindada tan pronto como se tiene sospecha de que hay un intruso en casa, sin necesidad de desplazarse por la misma.El presidente de la Asociación Catalana de Empresas de Seguridad (ACES), Fernando Fernández, ha asegurado a Efe que este tipo de sistemas de seguridad ha experimentado en el último año "un aumento importante", muy superior proporcionalmente al del resto de medidas de seguridad, como la instalación de alarmas o de cámaras de vigilancia para controlar los movimientos en el exterior de la vivienda.Este tipo de estancias seguras se habilitan principalmente en casas de nueva construcción, pero también en aquellos domicilios que ya han sufrido robos o cuyos propietarios han sido víctimas de la violencia de los asaltantes, también conocidos como "murcigleros", ya que acostumbran a actuar de noche y vestidos de negro."Hace más de un año que ocurren estos asaltos, pero hasta ahora no han salido a la luz. Nuestros clientes nos piden cada vez más habitaciones del pánico, sobre todo los que han sido secuestrados o han sufrido palizas, y que son muchos más casos de los que aparecen en los medios", ha explicado a Efe una de las responsables de la empresa Arcas Soler, una de las principales compañías españolas especializadas en sistemas de seguridad.Estos cuartos seguros, que se hicieron populares con la película "La habitación del pánico" (2002), dirigida por David Fincher y protagonizada por Jodie Foster, constan básicamente de una puerta acorazada y de una doble pared, aunque pueden disponer también, y es recomendable que así sea, de una cámara de videovigilancia y una alarma conectada a una empresa de seguridad."La gente tiene miedo y angustia y busca una manera de protegerse, así que muchas veces decide 'bunkerizar' una habitación para tener más tranquilidad", ha señalado a Efe Márius Soler, presidente de Arcas Soler, empresa que en los últimos años ha habilitado cerca de un centenar de "habitaciones del pánico".A pesar de que en la actualidad el número de habitaciones blindadas existente es aún poco significativo, la oleada de robos y asaltos violentos a casas que está viviendo Cataluña en los últimos meses hace prever un incremento de la demanda de estos cuartos de seguridad, que tienen un alto coste económico.En Cataluña, una veintena de viviendas unifamiliares han sufrido en lo que va de año la visita de los "murcigleros", bandas formadas por personas procedentes de Europa del Este y Sudamérica, como ucranianos, rumanos, chilenos y colombianos, que actúan armados y haciendo uso de un alto grado de violencia.El último asalto, y en el que un mayor grado de violencia se ha utilizado, sucedió la madrugada del sábado en Les Borges del Camp (Tarragona), cuando cinco encapuchados entraron en una vivienda y torturaron al matrimonio durante más de una hora bajo la amenaza de matarlos si no les revelaban la ubicación de la caja fuerte.La consejera de Interior, Montserrat Tura, ha reconocido la "alarma extraordinaria" que causan los robos con violencia y ha recomendado que se avise a la Policía ante cualquier sospecha, que se refuercen los sistemas de seguridad pasiva, como rejas y alarmas, y que en caso de ser asaltado no se ofrezca ninguna resistencia. -->